El presidente Alberto Fernández volvió a marcar como prioridad de su gobierno que el Estado estará «presente» para enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus.

Además garantizó que «de a poco» el país irá «recuperando la normalidad, pero sin crear un riesgo mayor en la salud de la gente» y declaró su expectativa en la generación de empleo a través de la «inversión privada, que termine con el tiempo de la especulación».

Fernández insistió con que aún «no desapareció» el riesgo de que se registren mayores brotes de contagio de Covid-19, pidió nuevamente «responsabilidad» a la sociedad y aseguró que de a poco se irá «retomando la normalidad» de las actividades económicas, con una fuerte presencia del Estado para ayudar a superar el parate productivo y comercial.

«Lo bueno de esta pandemia, cuando la superemos, es que podamos exhibir un mejor país, con más igualdad y un mejor Estado, más eficiente, más atento a la gente y que le preste mucho más servicios a los argentinos», expresó el Presidente.

El mandatario marcó las dificultades que tuvieron que resolver ante la llegada de la pandemia debido a lo que dejó la gestión anterior, en la que dijo, hubo «un proceso de degradación del Estado».

«Tengan presente que tuvimos durante cuatro años una gobernadora que decía que no iba a abrir un hospital más en la provincia», dijo en referencia a María Eugenia Vidal, y agregó que había hospitales construidos en la gestión que la precedió y que «nunca» fueron «inaugurados» y recordó que este gobierno tuvo que ponerlos en marcha «en uno o dos meses», ante la urgencia de la pandemia.

Mencionó también que en la gestión anterior, a nivel nacional incluso «se liquidó el ministerio de Salud, el ministerio de Trabajo» y pasaron a ser secretarías, como parte de ese proceso de «degradación del Estado.

Alberto Fernández asumió que para encarar la nueva etapa de su gobierno, con la mirada puesta en la gradual recuperación de la normalidad, buscará el apoyo de la «inversión privada» para generar «más empleo» y para que se «termine el tiempo de la especulación».

Advirtió que el coronavirus todavía «está transcurriendo» y no es un problema «superado» y volvió a poner en foco que la principal meta para las próximas semanas es «evitar que el contagio sea muy rápido», algo que lamentó empezó a ocurrir en los barrios de emergencia de la ciudad de Buenos Aires, aunque respaldó las acciones llevadas adelante por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y su ministro de Salud, Fernán Quirós.

«En la ciudad los barrios pobres tienen condiciones de hacinamiento que hacen que la velocidad de contagio sea impresionante; es razonable pensar que vamos a tener más casos y que en esos lugares la propagación es mucho más rápida que en otros lugares, pero estoy viendo que el jefe de gobierno está actuando con mucha responsabilidad», expresó.