Un impuesto a sectores agropecuarios destinados a la lucha contra el coronavirus empieza a regir en el partido bonarense de Castelli, impulsado por el intendente, Francisco Echarren.

La medida quedó firme después de que la Justicia de Dolores desestimó un pedido de una cautelar de parte del diputado provincial Luciano Bugallo (Juntos por el Cambio), quien dijo que el impuesto es “claramente ilegal e inconstitucional“.

Echarren dijo que el objetivo es recaudar dinero para el hospital del municipio mediante el cobro de $42 por hectárea, hasta un máximo de $44.000 por inmueble.

“En Castelli tenemos 534 productores alcanzados por el impuesto a la riqueza y con eso podemos equipar el hospital. Es nada lo que les cobramos, no les mueve el amperímetro a sus patrimonios”, resaltó en declaraciones a la prensa.

 “Tuvimos una resistencia fenomenal de parte de unos productores agropecuarios pero también son dirigentes políticos”, dijo Echarren, quien se preguntó “de qué te sirve tener 5.000 hectáreas si luego tenés un problema y no hay un respirador?”.

En ese sentido criticó que “un productor presentó un amparo ante una jueza que tiene 4.000 hectáreas de campo. Hay un entramado invisible entre productores, medios y jueces que tienen los mismos intereses”.

Además Echarren dijo que donará el 30% de su sueldo para integrar el Fondo Especial de Emergencia Sanitaria creado en Castelli.

El juez de Dolores Antonio Escobar, que avaló el impuesto, dijo que Bugallo no tiene legitimación para demandar porque “no resulta personalmente afectado por la obligación dineraria cuya creación ahora cuestiona, en tanto no ha acreditado ser titular de campo en la zona de Castelli así como tampoco tener domicilio en dicha localidad”.