El presidente Alberto Fernández afirmó que el acuerdo con parte de los acreedores externos implicó resolver «una deuda imposible» en medio de «la mayor crisis económica» y de una pandemia. 

Ello, dijo, permitió recuperar «autonomia de decisión», por lo que «ahora está despejado el horizonte» y, en ese sentido, llamó a los empresarios a «comprometerse» para desarrollar sus negocios con un mejor escenario.  

El Presidente celebró el acuerdo alcanzado con los principales grupos de acreedores de la deuda pública, para canjear US$ 66.300 millones de títulos emitidos en el extranjero, y afirmó que estos tipos de planes se podrán llevar adelante «sin los enormes condicionantes de la deuda».  

«Mi mayor satisfacción es que con el acuerdo logrado con los bonistas y con el lanzamiento el mismo día casualmente del maravilloso programa que Cristina (Fernández de Kirchner) creó y que se llamó Procrear estamos dando un símbolo de lo que la Argentina debe hacer en el futuro», remarcó el Jefe del Estado. 

En ese sentido, subrayó que con el acuerdo con los bonistas se recuperó «autonomía de decisión y de definir qué país queremos».  

El acuerdo, destacó, «resolvió una deuda imposible en la mayor crisis económica que se recuerde y en el medio de una pandemia». 

El mandatario destacó que «ahora está despejado el horizonte» y le pidió a los empresarios que «se comprometan a poner al país de pie», ya que tienen un «mejor escenario» para proyectar sus negocios. 

«Para Argentina significan 37.700 millones de dólares menos» a pagar «en los próximos 10 años» y si se considera «lo que Argentina se había comprometido a pagar en 5 años, ese alivio es 42.500 millones de dólares», resaltó.